En más de una ocasión, nos hemos percatado de que la caldera se apaga y enciende constantemente. Realmente, este es uno de los problemas más comunes con los que nos podemos encontrar cuando llegan los meses más fríos. Por lo tanto, lo mejor es hacer una revisión para que funcione correctamente durante el invierno.

Razones por las que tu caldera se apaga y enciende constantemente

La caldera se encienda y al poco se apaga si no se ha usado a pleno rendimiento durante un período de tiempo. Por lo tanto, habría que averiguar si se trata del proceso natural de funcionamiento o existe alguna avería.

Si conocemos cómo es el funcionamiento automático de una caldera vamos a entender por qué motivo ocurre esto. Las calderas suelen emplear un sistema de encendido y apagado automático que les permite apagar el quemador de este generador cuando se alcanza la temperatura deseada. Si la temperatura disminuye, la caldera buscará la forma de mantener la sensación de confort.

Sin embargo, si el aparato es muy antiguo y esto no pasaba con anterioridad, lo mejor es que un técnico profesional haga una revisión. Esta es la mejor forma de comprobar si el sistema de regulación de combustión funciona adecuadamente o tiene que reparar la placa de la caldera.

Incluso, podría ocurrir que el monóxido de carbono que desprende no se evacue de forma correcta y se produzca el bloqueo. Solamente, un profesional sabrá cómo evitarlo y proteger la vivienda de posibles gases tóxicos.

Qué hacer y cómo calcular el rendimiento de tu caldera en este estado

Si la caldera se arranca y se para afectará a su eficiencia. Por lo tanto, debemos preocuparnos de que esté en perfectas condiciones y descartar que exista un problema de bajo rendimiento o arranque. Esto dará lugar a que necesite más energía para poder calentar una vivienda.

La eficiencia de una caldera de carbón es de 84 ~ 92 %, en las calderas de combustible y gas está entre el 96 ~ 99 %, mientras que en las calderas de biomasa hablamos del 86-93 %.

Para conocer el cálculo del rendimiento se utiliza una fórmula que determina “el porcentaje del valor del calentamiento de absorción total en función del vapor de salida en el valor de calentamiento de suministro total” Esta tasa determinará si la caldera trabaja de forma eficiente.

Para medir la entrada de calor es necesario conocer el calor calorífico del combustible y la velocidad del flujo tanto en términos de volumen como de masa. En este sentido, también hay que prestar atención a la naturaleza del combustible.

La medición de la entrada de calor requiere del conocimiento del valor calorífico del combustible y su velocidad de flujo en términos de masa o volumen. Por lo tanto, la potencia, el caudal y la temperatura son aspectos claves para esta medición.

En resumen, si nuestra caldera arranca y se para debemos pensar que es algo normal en un sistema automático. Pero, si el aparato es antiguo y esta acción no es algo habitual, lo mejor es contactar con un técnico para que haga una revisión.

Si necesitas cambiar de caldera puede descubrir cuál es la caldera que mejor se adapta a tu necesidad.