A la hora de comprar un equipo de calefacción para el hogar, es necesario analizar qué tipo de aparato se necesita, en función de las características de la vivienda y los hábitos de consumo de todos sus habitantes.

En caso de que el hogar cuente con una conexión a gas, lo ideal es inclinarse por un sistema que funcione con dicho combustible. Para ello existen dos alternativas: la caldera y el calentador.

¿Calentador a gas o caldera?

Los dos mecanismos de calefacción que funcionan por gas son bastante eficientes; sin embargo, su elección depende de las necesidades propias de cada hogar, el presupuesto disponible y la complejidad del tipo de instalación.

En ese sentido, mientras que la caldera de gas proporciona el servicio de calefacción y agua caliente sanitaria al mismo tiempo, el calentador solo funciona para esto último. Por otra parte, el precio de una caldera oscila entre los 1000 y 2200 euros, el de un calentador es mucho más económico: entre 300 euros y 1000 euros.

Dependiendo del tipo de caldera, ésta puede usar como fuente de energía la electricidad o el gasoil. Los calentadores usan diferentes tipos de gas (butano o natural), dependiendo del tipo de equipo. Cualquiera de los dos modelos de calefacción exige la contratación de un instalador especializado.

Por consiguiente, en caso de contar con una instalación de gas natural y se necesite tanto calefacción como agua caliente, la mejor opción será adquirir una caldera, mientras que si se necesita solo este último servicio la alternativa más viable es el calentador.

Ventajas de las calderas

Contar con el sistema de calderas en la vivienda produce una serie de ventajas como:

Desventajas de las calderas

Los aspectos menos favorables a la hora de usar la caldera son:

Ventajas de los calentadores de gas

Entre los puntos favorables que tiene usar el calentador de gas, los que más destacan son:

Desventajas de los calentadores de gas

Los inconvenientes propios de los calentadores que funcionan con gas son:

Antes de decidirse por la compra de uno u otro equipo, lo más adecuado es analizar las características, ventajas y desventajas que poseen ambos modelos y seleccionar el aparato que mejor se adapta a las necesidades y hábitos de uso de las personas que habitan en la vivienda.