Ahorrar agua caliente es una de las medidas más importantes para bajar el importe de la factura de electricidad a final de mes. Aunque no parezca, los momentos placenteros de relajamiento bajo la corriente de agua tibia en la ducha, pueden salir muy caros, debido a la cantidad de energía que se utiliza para conseguir calentar el agua.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), diez minutos de ducha equivalen a 200 litros de agua. ¿Parece mucho? Habría que imaginarse entonces una ducha de 20 o 25 minutos. Con frecuencia no se hacen conscientes estas cifras, pero definitivamente hay que hacerlo. Por ello es importante tener en cuenta algunos consejos útiles para conseguir el ahorro del agua.

Dosificación del agua: Cerrar y reparar grifos

Los grifos son el canal que garantizan la salida de agua hacia las diversas zonas de la casa, sean los baños, cocina o lavadero. Estos deben permanecer bien cerrados mientras no se les está dando uso, de lo contrario, habrá desperdicios importantes capaces de alcanzar gran cantidad de litros por hora si se hace un cálculo estadístico.

Diversos estudios han comprobado que la cantidad de agua por persona en una casa promedio puede alcanzar los 136 litros, siempre con tendencia a aumentar, y no a disminuir, según las diferentes dinámicas familiares.

Por ello, para ahorrar agua, es necesario concienciar ciertas prácticas tales como: cerrar el grifo de la ducha mientras nos estamos enjabonando; no dejar correr el agua mientras nos cepillamos los dientes; cerrar la llave del  grifo fregadero mientras enjabonamos la vajilla, etc.

Igualmente, es de vital importancia reparar cualquier filtración de agua que tenga cualquiera de los grifos de la casa. Gota a gota puede alcanzarse hasta 100 litros de agua desperdiciados en un mes. De manera que, si en casa hay filtraciones de agua, lo correcto es llamar urgentemente al fontanero para reparar las averías.

Regular temperatura del agua caliente

Alcanzar la temperatura ideal en la ducha con agua caliente, suele tener un alto coste de energía y de cantidad de agua, mientras se deja correr el chorro para regular el calor. Por esta razón, es importante tener en cuenta algunas estrategias para regular el agua caliente sin que ello implique un desperdicio de la misma.

Se puede usar un grifo termostático, ideal para obtener la temperatura deseada de manera inmediata, sin dejar correr el agua para lograrlo. También pueden usarse grifos monomando, en los cuales el agua caliente se activa cuando lo gires hacia la izquierda, sin desperdiciar agua.

Duchas e higiene eficientes

Ahorrar agua depende de los hábitos que tengamos en nuestra higiene personal. La manera más eficiente del cuidado personal es mediante la ducha, antes que los baños. Una ducha ordinaria gasta hasta 40% menos cantidad de agua que un baño. Por tanto, elige la opción que implica menos gasto de agua.

Igualmente, procura mantener el grifo cerrado mientras lavas tus dientes, o te afeitas; con ello estarás realizando un ejercicio de higiene personal 100% eficiente.

Un calentador de agua eficiente puede ayudarte a ahorrar agua gracias a sus cortos tiempos de respuesta en el servicio de agua caliente sanitaria.